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Tecnologías antiguas y modernas – La Fieldschool alemano-española en Tréveris y Segóbriga

„En vivo y en color“ significa trabajar directamente con el material y en el campo, experimentando nuevas técnicas y tecnologías - justamente lo que estudiantes alemanes y españoles hicieron en la Fieldschool, un proyecto realizado en cooperación y en el marco del programa del DAAD “Diálogo universitario con el Sur de Europa”. Este programa de financiación se centra sobre todo en la promoción del diálogo científico y social entre los países más afectados por la crisis del sur de Europa y Alemania. La Dr. Sabine Panzram de la Universidad de Hamburgo, que dirigió la Fieldschool en colaboración con sus compañeros españoles, habla a continuación sobre la romanización, pasiones comunes y sobre exitosas cooperaciones internacionales.

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Señora Dr. Panzram, ahora mismo está Usted trabajando en la Universidad de Hamburgo en el ámbito de la historia antigua. ¿Cuál es exactamente su campo de investigación?

Mi campo de investigación se centra en la Península Ibérica, es decir, el territorio que hoy en día está compuesto por los estados de España y Portugal, y trata lo que tuvo lugar en tiempos de Roma y de la regna – como por ejemplo en el Imperio Visigodo – que se estableció como sucesor en el lugar. Des del punto de vista temporal me muevo en el milenio que se extiende del siglo 3. a.C. hasta la entrada de los árabes en el año 711 d.C. En ese contexto, me interesan sobre todo preguntas sobre la práctica de gobernanza o del poder de la urbanización y de la romanización y, finalmente, de la aculturación: ¿Cómo consigió Roma convertir esa región en un floreciente jardín ciudadano? ¿Qué ofrecía el “Roman Way of Life” para resultar tan atractivo para las élites indígenas? Y después de todo, ¿a qué se debe la continuidad de esas estructuras, que una vez establecidas, han permanecido unos siete siglos?

Usted ha realizado un proyecto común con investigadores de la Universidad Complutense de Madrid durante este año. ¿En qué consistía ese proyecto?

El proyecto tenía como objetivo permitir a los estudiantes alemanes y españoles de ciencias de la antigüedad, esto es, de la historia antigua, de la arqueología y filología clásicas, experimentar la arqueología ciudadana “en vivo y en color”, es decir, el trabajar directamente con el material y en el campo aplicando técnicas de excavación y determinación tradicionales así como técnicas modernas. Las ciudades Segóbriga – hoy en día Saelices en la provincia de Cuenca – y Tréveris son un buen lugar de investigación por ser dos ciudades románicas con posiciones jurídicas distintas en provincias diferentes. Es decir, que por un lado tenemos un municipio relativamente pequeño y por otro lado una colonia, que, desde tiempos de Constantino el Grande actúa como residencia del César. El florecimiento de Segóbriga tiene lugar en la época imperial temprana, el de Trier en la antigüedad tardía. Tomados conjuntamente, los descubrimientos de las dos ciudades dan la posibilidad de examinar la génesis y transformaciones de los mundos ciudadanos durante un período de cinco siglos. Siguiendo la cronología, hemos realizado la primera parte de la Fieldschool en Segóbriga y la segunda en Tréveris. Los días se ocupaban en la captación de inscripciones, la determinación de cerámica y esculturas y metodologías no invasivas como las prospecciones geomagnéticas.

¿Cómo llegó Usted a esta cooperación?

Conocí a la arqueóloga María del Rosario Cebrián Fernández hace años en su función como segunda directora del „Parque Arqueólogico“ de Segóbriga. Nos une –sin exagerar- la pasión por el inigualable legado romano en el altiplano neo castellano: por las construcciones, que fascinan a Rosario, por los monumentos epigráficos, que me interesan especialmente, ya que nos permiten conocer la silueta de la ciudad así como sus habitantes. La idea para ese proyecto surgió con la pregunta: cómo puede imaginarse la vida ciudadana en Segóbriga en la antigüedad posterior – justo en una época de la cual tenemos pocos atestados. Precisamente esto suponía la ventaja de integrar a los estudiantes en la génesis de un proyecto de investigación desde el principio, desde la formulación de su objeto de interés hasta la exploración del área y de la superficie, hasta las exploraciones geomagnéticas y lo que ojalá pronto será una excavación.

¿Qué ofrece la cooperación con España para investigadores como Usted en Alemania?

Lo que a nosotros aquí en el barbaricum nos falta: un área de excavación, en la que estudiantes de cualquier nivel académico – tanto graduados como doctorados – puedan trabajar con el material y en el campo. Una introducción en la epigrafía se queda forzosamente teórica si no hay un monumento para describir o medir. Eso tiene un impacto aún más fuerte para la arqueología. Además, le hace entender a los estudiantes la internacionalidad de las ciencias de la antigüedad: cuando nos ocupamos de la herencia material de la antigüedad, el proceso sucede normalmente en los estados sucesores modernos del imperio romano y únicamente es posible en cooperación con los colegas del lugar.

¿Qué papel ha jugado la divisón del proyecto en una parte en España y la otra en Alemania?

La posibilidad de realizar el proyecto en España y Alemania era determinante por partida doble: por un lado, diez estudiantes alemanes y españoles podían conocer no solo las condiciones de trabajo en su aspirado campo de trabajo en un otro país, sino también el trato con la herencia antigua bajo distintas condiciones. Por otro, la presencia alemana en el parque arqueológico de Segóbriga se mostró desde el punto de vista científico, económico y cultural que todavía no ha podido ser tasada del todo. El parque había sido cerrado en 2013 por razones económicas – como otros parques en Castilla-La Mancha– aunque no solo era rentable económicamente sino que también disfrutó una reputación internacional excelente por la publicación de las excavaciones, el establecimiento de un museo virtual y la organización de congresos. En 2014, cuando se reabrió el parque bajo la presión de los medios, lamentablemente no se mostró un interés genuino en su uso científico. Por eso, la presencia alemana, que sí tenía un interés en la continuación de las excavaciones, se recibió entonces con entusiasmo por parte de los colegas de allí y de la prensa local.  

¿Qué potencial ve Usted en las cooperaciones de este tipo? ¿Se propone Usted profundizar en la cooperación? ¿Ha dado esta cooperación ya sus frutos?

En la cooperación participaron dos colegas más: del lado español, el Dr. Ignacio Hortelano de Intervenciones Arqueológicas Valencia y del lado alemán, el Prof. Dr. Markus Trunk de la Universidad de Tréveris. Ahora mismo estamos preparando un artículo en el cual vamos a presentar los primeros resultados de los métodos de la prospección geomagnética. Como consecuencia estamos planificando la solicitud de un proyecto que nos podría permitir sacar a luz las ruinas antiguas arqueológicas de Segóbriga. Voluntarios entusiastas afortunadamente no nos faltan.

Entrevista: Marc Reznicek, Director del DAAD-centro de información Madrid

Texto original en alemán