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Cuando llegaron a Alemania, nuestros guías Tomás y Mai ya se habían asegurado el alojamiento. El personal del servicio de intercambio académico les había recomendado ocuparse de ello con tiempo. En las ciudades universitarias más solicitadas (Colonia, Múnich, Hamburgo, Bonn o Münster), las habitaciones y pisos asequibles encuentran inquilino muy rápidamente. En dichas ciudades, quien se demora en la búsqueda de alojamiento hasta poco antes de que comience el semestre tiene que contar con un largo período de espera, conformarse con vivir lejos del centro superior y, además, pagar un precio alto. En las ciudades del este de Alemania y en Berlín la situación es algo más relajada.
En cuestión de alojamiento, ocúpese pronto de la búsqueda: Mai tenía contratado el paquete de servicios para estudiantes extranjeros desde antes de partir hacia Alemania, con lo que se había asegurado una plaza en una residencia de estudiantes desde el mismo Vietnam.
Tomás se había buscado por su propia cuenta a través de internet una habitación en un piso compartido (en alemán, Wohngemeinschaft o WG). En la red hay varios portales que se dedican al alojamiento para estudiantes. "Fue un trámite rápido y poco complicado: me puse en contacto con mis futuros compañeros de piso por correo electrónico y vía Skype, y luego alquilé la habitación", relata Tomás.
Compartir piso: Claro que Tomás no pudo percatarse de que su compañero de piso tenía costumbres radicalmente opuestas a las suyas hasta que se puso a vivir con él: "Cuando llegaba a casa a las tres de la madrugada, siempre ponía el equipo de música a tope. Eso me sacaba del sueño casi todas las noches. Y limpiar y ordenar tampoco era lo suyo: en la cocina se acumulaban montañas de ceniceros y platos sucios. Así que siempre andábamos peleándonos".
Por suerte, a través de un amigo, Tomás conoció en una fiesta a Mai y su amiga alemana Nina. En el piso de Nina, una WG para cuatro estudiantes, se acababa de quedar libre una habitación -y allí es donde vive Tomás ahora-. Tomás se llevó una sorpresa cuando entró por primera vez en la cocina: "En un tablero de corcho colgaba un letrero en el que se leía, escrita en caracteres de tamaño considerable, la expresión >>WG-Ordnung<<: el reglamento de la casa. En el reglamento constaban los turnos para la limpieza y para hacer la compra de todos los compañeros de piso. Nina me explicó que tales reglas del juego ayudan a evitar disgustos". No tardó mucho Tomás en darse cuenta de que Nina tenía razón.
El alquiler paso a paso
A continuación, algunas cosas que debe saber: desde las ofertas de alojamiento hasta el alquiler de una vivienda.
Residencias de estudiantes (Studentenwohnheime) De la adjudicación de las habitaciones en residencias de estudiantes se ocupa la obra estudiantil de su centro de enseñanza superior. Para conseguir una habitación en una residencia, tiene que apuntarse con antelación, ya que las habitaciones económicas -con derecho de uso de baño y cocina comunes incluido- están muy solicitadas. A veces hay listas de espera muy largas. Aparte de los precios económicos, las residencias ofrecen muchas ventajas: allí se conoce rápidamente a otros estudiantes que viven en el mismo pasillo que uno o con los que se comparten la cocina y el baño. Además, muchas residencias de estudiantes disponen de salas de ocio donde se organizan fiestas. Y otro punto más a favor de esta fórmula de alojamiento: muchas residencias están conectadas directamente a los centros de cálculo de los centros superiores, de manera que las habitaciones a menudo tienen su propia conexión a internet. En las residencias de estudiantes hay incluso apartamentos especiales para familias.
Además de las obras estudiantiles, también gestionan residencias otras instituciones (sobre todo, las iglesias):
residencias católicas: http://katholische-studentenwohnheime.de/
residencias evangélicas: http://www.ev-studentenwohnheime.de/
Pisos compartidos (Wohngemeinschaften) Una alternativa a las residencias de estudiantes la constituyen los pisos compartidos (en siglas, WG). En ellos conviven varias personas en un piso particular, en el que comparten la cocina y el baño. Cada compañero de piso tiene su propia habitación, el resto de las estancias son de uso común. La ventaja de las WGs: como los inquilinos comparten todos los gastos (alquiler, teléfono e internet, electricidad y agua), resultan más baratas que vivir completamente solo. En internet, puede ofrecer y encontrar habitaciones en pisos compartidos en:
En las siguientes páginas encontrará buenos consejos para la vida en un piso compartido:
http://jetzt.sueddeutsche.de/texte/anzeigen/487677
Alojamiento privado Muchos estudiantes viven de alquiler en casas de particulares. En parte, también puede encontrar apartamentos y habitaciones de este tipo a través del servicio de alojamiento de la obra estudiantil. Otros lugares donde puede buscar son los tablones de anuncios en el hall de la universidad (con frecuencia, cerca de la Mensa) y los ficheros de alojamiento del Comité General de Estudiantes (AStA).
También son útiles los anuncios de viviendas en alquiler de los medios locales en sus versiones impresa -normalmente los miércoles y sábados- y online. Entre otros sitios, encontrará anuncios de viviendas para toda Alemania en:
http://www.studenten-wohnung.de/
http://www.studentenwohnungsmarkt.de/
http://www.studentenwohnung.com
Gasto en energía Luz, gas, calefacción y agua son gastos normalmente no incluidos en el alquiler neto. Hay que pagarlos aparte -y no directamente al arrendador, sino a las compañías eléctricas y del agua, que suelen ser municipales-.
Como arrendatario, tiene derecho a elegir proveedor de gas y electricidad. Encontrará información al respecto en las siguientes páginas web: http://www.stromseite.de/ y http://www.verivox.de/power/ o http://www.kwh-preis.de/strom/stromwechsel/spanisch
Contratos de alquiler
Al alquilar una vivienda -ya sea en una residencia de estudiantes, un piso compartido o la casa de un particular- tiene que firmar un contrato de alquiler. Léase el contrato con atención y, antes de firmarlo, mejor pregunte en el servicio de asesoramiento jurídico del Comité General de Estudiantes (AStA).
En todo caso, compruebe primero en qué estado se encuentra su futura vivienda. Tome nota de los posibles desperfectos y comuníqueselos al propietario. Esto le protegerá ante posteriores reclamaciones de daños y perjuicios.
Links recomendados:
En los siguientes sitios web encontrará valiosos consejos acerca de la vivienda y el derecho de arrendamiento:
http://www.anwaltonline.com/mietvertrag/mieter.html
http://www.internetratgeber-recht.de/MietrechtAllgemein/hauptseite.htm
http://www.finanztip.de/recht/mietrecht.htm

Abdulrahman, yemení, estudiante de Informática Técnica
Compartir casa es rentable
"Yo al principio vivía en una habitación de un arrendador particular, lo que tenía la desventaja de que estaba allí solo. Por eso solicité en la obra estudiantil una habitación en una residencia de estudiantes. Tuve que esperar casi tres meses hasta conseguir una plaza en la residencia. De la residencia me gusta que la universidad queda muy cerca (llego en un par de minutos). Y cuando tengo ganas de charlar un poco, casi siempre me encuentro con un vecino en el pasillo o en la cocina común. Otra ventaja es que la habitación está completamente amueblada: forman parte del mobiliario de la habitación una cama, un escritorio y un armario. Y la cocina también está completamente equipada con un fogón y un frigorífico. Además, hay un par lavadoras en el sótano que se pueden utilizar por unos pocos euros. Gracias a que la obra estudiantil pone a disposición de los inquilinos el equipamiento doméstico básico, he podido ahorrar mucho dinero.
Lo que a veces me molesta es que tengo que compartir el baño y la cocina con otros inquilinos, que, en ocasiones, no friegan sus platos sucios durante días. Eso no me parece bien.
Pero también hay otra ventaja: comparto la conexión de internet con otros estudiantes de la residencia, lo que también supone un ahorro".